Los investigadores de la empresa Promon han descubierto una vulnerabilidad en Android, a la que han llamado StrandHogg. Esta
vulnerabilidad permite a ciberdelincuentes obtener nombres de usuarios y contraseñas.

StrandHogg es una amenaza única porque permite realizar ataques sofisticados sin la necesidad de ser root en el dispositivo afectado. Utiliza un fallo en el sistema multitarea de
Android para realizar ataques que permiten que las aplicaciones
maliciosas se enmascaren como cualquier otra aplicación en el
dispositivo.

Este exploit se basa en una configuración de Android llamada «taskAffinity«
que permite a todas las aplicaciones, incluidas las maliciosas, asumir
libremente cualquier identidad en el sistema multitarea.

Esta vulnerabilidad hace posible que una aplicación maliciosa solicite
permisos mientras finge ser una aplicación legítima. Un atacante puede
solicitar acceso a cualquier permiso, incluidos SMS, fotos, micrófono y
GPS, lo que le permite controlar casi cualquier movimiento de la
víctima.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias
Atacan un centro de investigación nuclear en Polonia
Leer más »
Un cibercriminal logra usando IA robar datos del Gobierno Mexicano
Leer más »
Intec crea una IA que redefine las reglas de juego de la ciberseguridad en la era de la IA.
Leer más »
Una exfiltración de datos afecta a un proveedor de Adidas
Leer más »
Se incrementan un 26% los incidentes de ciberseguridad
Leer más »