Varios empleados de Samsung han compartido documentos internos, anotaciones y código fuente con el servicio de OpenAI, ChatGPT. Esta herramienta se nutre de la información depositada por los usuarios en sus peticiones («prompts») para mejorar las respuestas que se dan a los usuarios.
Los ingenieros implicados utilizaron ChatGPT para optimizar algunas secuencias e identificar errores en la fase de diseño. En otros casos, los datos contenían información sobre una presentación interna, contenido que obviamente Samsung no desea que el público conozca.
Samsung ha avisado a sus empleados de los riesgos asociados al uso de este tipo de herramientas, explicando que no hay forma de prevenir la filtración de los datos depositados en este tipo de servicios. Todavía no se sabe si Samsung ha pedido a OpenAI el borrado de esta información sensible.
Fuente: Security Affairs