Jaguar Land Rover (JLR), fabricante británico propiedad de Tata Motors, sufrió un ciberataque detectado a finales de agosto de 2025 que obligó a detener sus operaciones globales, incluyendo fábricas en Reino Unido, Europa e India. Las plantas afectadas incluyen las instalaciones de Halewood, Solihull y Wolverhampton, donde normalmente se ensamblan unos 1.000 vehículos al día.
Según estimaciones recientes, JLR habría perdido más de 1.170 millones de euros hasta el momento debido a la paralización de la producción y las ventas. Los análisis señalan que las pérdidas podrían escalar si la interrupción continúa, con cifras de pérdidas potenciales que podrían superar los 3,5 mil millones si las fábricas permanecen paradas hasta noviembre.
JLR ha extendido la suspensión de producción al menos hasta el 24 de septiembre de 2025 mientras investiga el ataque y prepara un reinicio “controlado” de sus operaciones globales. La empresa señala que algunos datos podrían haber sido comprometidos, aunque no ha confirmado exactamente cuáles o la magnitud del acceso.
El paro en la producción también ha afectado gravemente a la cadena de suministro de JLR con miles de empleados sin trabajar durante el cierre. Además, concesionarios y puntos de venta también se enfrentan a limitaciones, dado que algunos sistemas de ventas y logística han quedado inutilizados o no operativos.
Fuente: GenBeta