El 45,2% de los españoles afirma haber sido víctima este año de al menos un intento de estafa durante una compra online, mientras que solo el 42,5% declara no haber sufrido nunca un episodio de este tipo y un 12,3% ni siquiera está seguro de ello, lo que evidencia que muchas estafas pasan inadvertidas. Además, siete de cada diez usuarios reconocen recibir al menos una vez por semana correos o SMS sospechosos con claros indicios de phishing, lo que muestra hasta qué punto estos fraudes se han normalizado en el día a día digital.
En este contexto, se subraya la necesidad de reforzar los sistemas de pago seguro y de que las empresas implementen pasarelas de pago confiables y mecanismos de autenticación robustos para reducir el riesgo en cada transacción. Los expertos destacan que el impacto del fraude digital no solo mina la confianza del consumidor, sino que también frena el desarrollo del comercio electrónico, especialmente en fechas de alta actividad como Black Friday o campañas similares.
Entre las estafas más frecuentes figuran el phishing (correos o webs falsas que simulan bancos o comercios), el smishing (SMS con enlaces o apps maliciosas), el vishing (llamadas telefónicas en las que suplantan a bancos o soportes técnicos) y el fraude en plataformas de compraventa, donde se piden pagos por adelantado o se entregan productos inexistentes. Todas estas técnicas se apoyan en la ingeniería social, la urgencia y la apariencia de legitimidad, por lo que la formación del usuario y la verificación cuidadosa de mensajes, enlaces y métodos de pago resultan esenciales para reducir el riesgo.
Fuente: Escudo Digital