No debería sorprendernos que cuando surge una tecnología rompedora, los cibercriminales busquen la manera de aprovecharla. Es el caso de WormGPT, un equivalente a ChatGPT capaz de lanzar ataques phishing sofisticados u otros ataques para comprometer correo electrónico.
En febrero ya se avisó del uso que daban los cibercriminales a ChatGPT, tomando como punto de partida conversaciones con ChatGPT y cuentas de la plataforma robadas. ChatGPT ya incorpora filtros para evitar este tipo de usos, no así WormGPT.
El riesgo viene porque este tipo de modelos de generación son capaces de redactar correos electrónicos sin apenas fallos gramaticales o de traducción, de este modo la estafa resulta más creíble y es más probable que haya más víctimas.
Fountain: The Hacker News