Con la proliferación de dispositivos inteligentes para el hogar, Reino Unido se ha puesto las pilas para legislarlos. La nueva ley quiere acabar con las débiles contraseñas predeterminadas que suelen tener estos dispositivos cuando son estrenados por el usuario, que rara vez cambia dichas credenciales por unas más fuertes.
“123456”, “password” or “admin” son algunas de las contraseñas más comunes en estos dispositivos inteligentes y, por ende, las más utilizadas en los ataques. Modificar estas contraseñas por unas más fuertes y complejas evitaría gran parte de los ciberataques.
Dispositivos que están permanentemente en casa y que suelen tener cámaras y micrófonos son altamente delicados y que deben estar instalados correctamente para preservar la seguridad de la información.
Fountain: Segu-Info via The Register
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