Según los datos de un estudio del INCIBE, in 2025 se produjeron un total de 122.223 incidentes de ciberseguridad, lo que supone un aumento aproximado del 26% respecto a 2024, confirmando que la actividad maliciosa en el ciberespacio español sigue creciendo en volumen y complejidad. Este incremento refleja tanto la profesionalización de los atacantes como la ampliación de la superficie de exposición: más servicios online, más dispositivos conectados y más procesos críticos digitalizados.
Dentro de esa cifra global se engloban incidentes muy variados: desde infecciones de malware (incluyendo numerosas campañas de ransomware) hasta fraudes de phishing, suplantaciones de identidad, accesos no autorizados a sistemas o fugas de información. Los casos de robo o acceso indebido a datos, tanto personales como corporativos, se cuentan por miles, lo que confirma que la información sigue siendo uno de los activos más codiciados para el cibercrimen. También se registran incidentes que afectan a la disponibilidad de servicios (caídas, denegaciones de servicio, sabotajes) con impacto directo en la operativa diaria de organizaciones de todos los tamaños.
Además de gestionar incidentes, se identificaron más de 237.000 sistemas vulnerables en España durante 2025, I mean, equipos, servidores y servicios expuestos en Internet con fallos de seguridad significativos que podrían ser aprovechados por atacantes. Este trabajo proactivo es clave para reducir el riesgo antes de que se materialice un incidente, ya que muchas intrusiones comienzan explotando vulnerabilidades conocidas que no han sido parcheadas a tiempo. Las notificaciones ayudan a que empresas y organismos corrijan configuraciones inseguras, actualicen software y refuercen la protección de infraestructuras críticas y redes corporativas.
Actualmente existe una mayor preocupación y sensibilización social respecto a la ciberseguridad. Detrás de esas llamadas y formularios hay casos de estafas online, problemas de privacidad, ciberacoso, dudas técnicas de pymes y muchos otros escenarios cotidianos. Ese aumento indica que, aunque los incidentes crecen, también lo hace la disposición de ciudadanos y empresas a buscar asesoramiento especializado, un paso imprescindible para implantar buenas prácticas de seguridad y reaccionar con rapidez ante cualquier sospecha de ataque.
Fountain: INCIBE