Yes, parece inofensivo, pero responder a un SMS de estafa habiéndonos percatado de ello te deja como objetivo activo y suele empeorar el problema. Al contestar e iniciar conversación con los cibercriminales confirmas que tu número funciona y que hay alguien detrás dispuesto a interactuar, así que puedes acabar recibiendo más intentos, más presión y más spam.
La recomendación clara es no contestar, no pulsar enlaces y no intentar “trolear” al estafador. Lo correcto es bloquear y denunciar el mensaje, y si quieres comprobar si un aviso es real, entrar tú mismo en la web o app oficial de la empresa, nunca desde el enlace del SMS.
En los últimos meses, han proliferado expertos capaces de engañar al estafador, dando la vuelta a la tortilla. Este fenómeno se conoce como “scambaiting”.
The scambaiting no es para usuarios sin experiencia, porque exige identidades falsas, números alternativos y muchas precauciones técnicas. En resumen para el ciudadano común: ignorar, bloquear y denunciar funciona mejor que responder, porque reduces el riesgo de que tus datos circulen más o de que te conviertan en un objetivo más fácil.
Fountain: Engadget